Por: Humberto Turinese
Foto: Carlo Dragone
09-11-2010 18:58
El responsable del aspecto físico en la selección nacional, considera que el ritmo de trabajo en Venezuela no tiene nada que envidiar a otros países de la zona. También explicó de qué consta el módulo de preparación en Mucuchíes para el amistoso en la altura de Ecuador.
El próximo miércoles 17 de noviembre, la Vinotinto jugará un amistoso fecha FIFA en Quito, a 2.850 metros de altura sobre el nivel del mar, contra la selección ecuatoriana. Por eso, el cuerpo técnico criollo decidió concentrar a los jugadores que hacen vida en el medio local, desde el pasado lunes hasta el jueves, en Mucuchíes (Mérida), localidad que supera los 2.800 metros.
“Lo hicimos no sólo por un tema de adaptación a la altura. También intentamos que en los partidos fecha FIFA los jugadores no lleguen con dos días de trabajo solamente. La FVF nos otorga esa posibilidad, de ir armando el trabajo que tenga que ver con el juego en un microclima especial, como este caso”, explicó el argentino Fabián Bazán, preparador físico de la selección, en declaraciones al programa radial “11 Titular”.
“El trabajo consta de sesiones en cámara hiperbárica, que sirve para acelerar los procesos de recuperación de los futbolistas. También la ozonoterapia y el trabajo de campo que nos indicó Farías. En la altura, como todos sabemos, falta oxigeno. En algunos casos produce malestares, desidia… La intención es mermar esos estados”, comentó.
“Cuando se juega en zonas altas, hay que buscar jugadores magros (delgados). Emilio Rentería, por su musculatura, es un jugador al que la oxigenación le cuesta un poco más. Pérez Greco, por ejemplo, por ser un jugador magro, su capacidad de adaptación a la altura es más rápida”, señaló.
Continuó explicando que “también es importante contar en estos casos con futbolistas que ya tengan varias pretemporadas encima. La capacidad de oxigeno es mayor a un jovencito. Por eso llevamos a Juan García a Bolivia en las eliminatorias pasadas. La adaptación de jugadores de más años nos favorece, pues han llegado físicamente a su punto máximo. No es el caso de un juvenil, al que le cuesta más”.
Asegura estar satisfecho con el trabajo que se ha hecho en los últimos años en el aspecto físico del fútbol venezolano. “Nuestro ritmo de trabajo no tiene que envidiarle nada a nadie. Considero que hemos evolucionado. La expansión significó evolución; es importante ver a un chico de 17 años en Copa. Estamos a la altura de los mejores. Y no sólo por lo que yo pueda hacer, hay un trabajo de los equipos también”.
Acerca de la valoración física que puede hacer del futbolista criollo, Bazán afirmó lo siguiente: “El futbolista venezolano es un tipo muy fuerte, atrevido. No contamos con un gran proceso de inferiores. En los Sudamericanos los chicos de 20 años de Uruguay o Argentina ya tienen hasta 4 o 5 pretemporadas con equipos de Primera División. Los nuestros quizás una. Por eso deben apelar al temperamento”.
De la relación que tiene con los preparadores físicos de los equipos en nuestro balompié, indicó que “Hablamos vía mail, mensajes… También hablo con los jugadores. Los días previos a las concentraciones con la selección me interesa saber qué han hecho y si han jugado, para saber cómo preparar el primer día de trabajo. Cuando son concentraciones largas, preparatorias a Sudamericanos o Copa América, la comunicación es mas fluida, para determinar el tiempo que necesito en la aplicación de mi trabajo”.
Por último, del estado físico de Jesús “Pulga” Gómez, comentó: “Vino con sus estudios médicos del Caracas FC. Es una contractura muscular. Está trabajando en la cámara hiperbárica, sin entrenar. Lo trajimos para evaluarlo a ver si puede hacer el viaje. Era de nuestro interés saber cómo está”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario